Arcadya

Tid  en time 59 minutter

Koordinater 607

Uploadet 22. september 2017

Optaget september 2017

-
-
1.845 m
1.532 m
0
1,6
3,2
6,41 km

Vist 457 gange, downloadet 8 gange

tæt på Canillo, Canillo (Andorra)

Andorra es un pequeño país de poco más de 450 km2 situado entre España y Francia, en pleno corazón de los Pirineos. Con una orografía abrupta y montañosa, con picos y valles profundos que se suceden uno tras otro, ha sido durante siglos un auténtico reducto, del que hoy todavía se conservan algunas peculiaridades, como su organización política o la división territorial. Y es que no podemos perder de vista que la montaña más alta del país, el pico de Comapedrosa, tiene 2.942 metros, y el punto más bajo, en la confluencia de los ríos Runer y Valira, se halla a 840 sobre el nivel del mar.

El principado cuenta con una jefatura de estado con dos copríncipes: el presidente de la República Francesa y el obispo de la vecina localidad leridana de la Seu d'Urgell. Esta fórmula, única en el mundo, hoy más simbólica que ejecutiva, se ha mantenido a lo largo de casi diez siglos. La organización territorial por parroquias también es una tradición que se remonta a finales de la Edad Media. En la actualidad son siete: Canillo, Encamp, Ordino, La Massana, Andorra la Vella, Sant Julià de Lòria y Escaldes-Engordany.

Para visitar Andorra el único medio de transporte es el coche, puesto que la misma orografía impide la existencia de aeropuerto y de servicio ferroviario. Una carretera en forma de Y atraviesa el país de sur a norte –o de norte a sur, según se mire-, siguiendo el cauce del río Valira y descubriendo sucesivamente un valle tras otro, con personalidad propia y sin apenas llanura alguna. Aunque el principado tenga dimensiones reducidas, ofrece posibilidades infinitas. A riesgo de dejar de lado opciones tanto o más atractivas –esto siempre es algo muy subjetivo- te proponemos algunas actividades o escenarios tal vez menos conocidos que desde nuestro punto de vista no deberías perderte. ¿Por dónde empezamos?

Naturaleza en estado puro

La joya natural del país es, sin duda, el valle del Madriu-Perafita-Claror, situado en el sureste, entre las parroquias de Escaldes Engordany, Encamp, Andorra la Vella y Sant Julià de Lòria. El espacio, que conserva la forma de U por su origen glaciar, ofrece un paisaje realmente espectacular, en el que praderas, laderas escarpadas, bosques y agua forman un conjunto de belleza extraordinaria. En el año 2004 la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad por su alto valor estético, histórico y cultural. Y es que sus 4.247 hectáreas –prácticamente el 10% de la superficie de todo el país- nos ofrecen una auténtica lección de explotación, organización y gestión de los recursos naturales; nos permiten ver cómo han vivido los habitantes de la zona a lo largo de 700 años. Curiosamente, es el único lugar del principado sin carreteras, lo que lo hace ideal para practicar el senderismo y existen numerosos circuitos recomendados. Uno de los más interesantes es el GR7, de 46 km, que recorre todo el valle y que puedes hacerlo con guía o por libre, mientras descubres cultivos en terrazas, redes utilizadas para el riego, vestigios de la fundición en hierro, la cultura del pastoreo, con cabañas de pastores y huertos murados...

Otros espacios realmente recomendables son también el Parque Natural de Sorteny, en Ordino, y el de Comapedrosa, con la cima más alta del país, en la parroquia de la Massana, al nordeste del principado. El primero de ellos es un auténtico paraíso para los aficionados a la naturaleza; cuenta con más de 700 especies de plantas y numerosos ejemplares de animales autóctonos. Permite realizar numerosos recorridos sencillos, ideales para hacerlos en familia. El segundo, en cambio, es uno de los preferidos por los aficionados a alta montaña. Atraviesa parajes espectaculares y requiere cierta experiencia.

Un paraíso de nieve

En invierno, el verde de las montañas andorranas cambia de color para dejar paso al blanco. Y es que un extenso manto de nieve convierte buena parte del país en un escenario ideal para la práctica del esquí, con 3.000 hectáreas de superficie habilitado para practicar este deporte. Prueba de ello son los más de 5,5 millones de esquiadores que pasaron por sus pistas la temporada pasada y la organización entre el 10 y el 12 de febrero de este año de una de las pruebas de la Copa del Mundo femenino de esquí alpino. El escenario es Grandvalira, una excelente macroestación a la que puedes acceder por funicular desde Encamp con más de 200 km de pistas. Es aquí, concretamente en Pas de la Casa, en el mismo dominio, donde hace más de 50 años el empresario y ex campeón de esquí Francesc Viladomat puso en marcha la primera instalación del principado.

Además de practicar esquí y snowboard –no sólo de día sino también de noche-, en Grandvalira podrás divertirte con muchísimas otras actividades, como las excursiones con raquetas, snowbikes, motos de nieve, o trineos tirados por perros. Y si te encima te gusta descubrir nuevas sensaciones relacionadas con la nieve, te aconsejamos que te acerques al Iglú hotel, situado en la cota 2.350 de la misma estación, donde podrás tomar algo, comer, o pasar una noche "distinta", emulando a los esquimales. Aunque en sus instalaciones encontrarás de todo, como si se tratara de un hotel convencional, deberás ir muy bien preparado para soportar temperaturas algo más que "frescas" de lo que es habitual.

La nieve no termina en Grandvalira. Las instalaciones de Vallnord, algo más pequeñas y ubicadas en la zona noroeste del principado, también son excelentes, y en espacios como Naturlandia, en Sant Julià de Lòria, la diversión está asegurada. En este parque temático de montaña puedes pasártelo bien en familia en el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo. Tiene 5,3 km de recorrido y supone una experiencia de vértigo que también puedes disfrutar en verano.

Románico

Si eres de los que te gusta el arte estás de suerte, porque el principado cuenta con un gran número de iglesias, capillas y puentes de estilo románico, algo que sorprende, teniendo en cuenta lo pequeño de su territorio y la dificultad de acceso a algunas construcciones. Son pequeñas y de ornamentación austera, con decoración lombarda en campanarios y ábsides y, en muchos casos, con pinturas en sus interiores. Las encontrarás en todas las parroquias. Algunas de ellas lucen aún buena parte del esplendor de la época medieval.

Los edificios más emblemáticos y representativos son las iglesias de Santa Coloma d'Andorra y de Sant Miquel d'Engolasters. Mientras que la primera, un templo de pequeñas dimensiones pero de planta casi circular, respondería quizás más al prerrománico, la segunda es una construcción que refleja claramente este tipo de arquitectura andorrana. Cuenta con un campanario de estructura lombarda y originariamente lucía unas hermosas pinturas murales –las que vemos hoy son reproducciones- que en la actualidad se exhiben en el Museu Nacional d'Art de Catalunya. También vale la pena visitar las iglesias de Sant Joan de Caselles, Sant Martí de la Cortinada, Sant Cerni de Nagol, Sant Romà de les Bons o Sant Climent de Pal.
Waypoint

CRUCE ESQUI

Waypoint

CASCADA

Waypoint

CRUCE2

Waypoint

01

Waypoint

02

Waypoint

03

Waypoint

04

Waypoint

05

Waypoint

06

Waypoint

08

Waypoint

1760 m altura

Waypoint

Canillo

Waypoint

Riu Valira D'Orient

Kommentarer

    Du kan eller denne rute