bottanestor
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)
  • Foto af 3 Ríos 2016. Río Bermejo. Día 08 (04/09/2016)

Tid  6 timer 30 minutter

Koordinater 2507

Uploadet 9. september 2016

Optaget september 2016

-
-
95 m
25 m
0
13
26
52,28 km

Vist 843 gange, downloadet 0 gange

tæt på Presidencia Roca, Chaco (Argentina)

Travesía grupal por el Río Bermejo.
Día 4/09/2016.
Día Domingo 4: Desde Camping Municipal de Villa Dos Trece al Camping Municipal del Colorado.
La noche en Villa Dos Trece descanse bien. Fue una buena noche. Fría y con agua, pero donde pude descansar.
La mañana no muy distinta a las anteriores. Frío. Viento y mucho frío.
De nuevo la rutina del campamento. Desayunar. Desarmar campamento y meter todo dentro del kayak. El tema parece fácil, pero hay que recordar las dos barrancas, mojadas, barrosas y fangosas que había que bajar cargados con los pertrechos.
El día de remo que nos esperaba era intenso, de una 6 a 7 horas de remo.
A las 09:30 estábamos todos remando. La primera parada con idea de almorzar estaba previsto para aproximadamente el mediodía. Paramos en un paraje donde encontramos un sembradío y más atrás una casa o rancho sin nadie en su interior o alrededores. El frío era tan intenso que no podíamos estar quietos en tierra. Tampoco había fuerzas y ganas de hacer un pequeño fuego, así que con la venia del capitán, muchos decidimos seguir remando sin parar hasta destino. Cuando el frío viene duro, es mejor que te agarre haciendo algo, y ese algo era remar.
Al par de horas y con una leve mejoría del tiempo, algunos decidieron parar, pero decidí seguir remando.
Alguien me dijo, cuando veas la antena, te van a faltar dos horas para llegar, y cuando veas la muralla de contención de la barranca, al comenzar el pueblo, una hora más. El punto de llegada estaba a la vuelta del puente. El camino se hizo interminable. El maldito GPS te taladra la cabeza, ves el pueblo en la pantalla, pero el río tiene tantas vueltas, tantas curvas, que nunca llegas, vas de una lado a otro, pero avanzas poco.
Al fin el pueblo. Venía solo como loco malo adelante, lo único que se me ocurrió hacer frente al frío era remar, así que sin proponermelo quede solo adelante, pero con el problema de que no sabía dónde exáctamente debía parar. No suele haber carteles en las margen del río indicando la parada, asi que decidi bajar un poco el ritmo para que el de atrás me alcanzara y así poder preguntarle sobre el lugar donde parar. Si supiera quien era el que venía atrás lo digo, pero soy malo para los nombres, recuerdo que me dijo "del puente unos 100 metros y está el lugar donde tenemos que parar", así que de nuevo me puse en marcha al destino.
Los habitantes del Colorado sobre las costa saludaban, unos chicos me pidieron desde la costa que les alcanze algo que estaba sobre la otra margen del río, todavía me están esperando. Por fin el puente. Por el lugar donde parar.
De todas las paradas ésta iba a ser la peor de todas.
Se presentó a mi vista una vasta playa y al fondo una pequeña barranca. Decido parar sobre la playa fangosa a ver como estaba: era chicle, el piso se hundía a cada pisada. Costaba arrastrar el kayak. Al quedarme parado me hundía aún más. Bienvenido me decía el río Bermejo. Decido salir de ese lugar e intentar por otro. Peor. Imposible. El único lugar para bajar era esa pequeña barranca sin playa. Bajar del kayak implicó hundirme en el agua fría, en un día muy frío y con viento, hasta las rodillas, intentar caminar hasta la barranca, subirme a un suelo barroso y resbaladizo, para de ahí intentar levantar el kayak. Por suerte llega Eduardo y entre los dos subimos ambos kayak. La primero que ambos nos dijimos al terminar fue: "acá me bajo de la travesía, terminó para mí".
El día había sido muy pesado y extremo y nos esperaba por los menos uno o dos días más de mal tiempo.
Ya no estábamos disfrutando. La estábamos pasando muy mal.
El camping del Colorado muy lindo. Bellísimo. Con baño, vestuarios, quincho, parrilla y un gran parque.
Lo primero que hice al llegar fue dejar los pertrechos bajo techo y desarmar la carpa para marcar el terreno a ocupar. De ahí al baño a sacarme el barro y pegarme una buena ducha de agua caliente, pero el día nos esperaba con otra sorpresa. No había agua caliente. Al menos esa tarde me pude sacar el barro, secarme y abrigarme.
A medida que pasaba la tarde/tardecita, muchos decidieron también salir de la travesía.
Nos quedaba descansar y ver como hacíamos para llevar los kayak y llegar desde El Colorado a Resistencia.
Sentí un enorme alivio al tomar la decisión. No tenía que demostrar nada a nadie. Había ido a conocer. A disfrutar. Fui a la aventura y es normal esperar mal tiempo, pero también es muy sabio saber parar a tiempo.
Siempre habrá otra oportunidad.

Kommentarer

    Du kan eller denne rute