Tid  4 timer 38 minutter

Koordinater 1070

Uploaded 18. juni 2016

Recorded juni 2016

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490 m
175 m
0
0,6
1,2
2,44 km

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tæt på Domiz, Galicia (España)

Ruta atípica de muy corto trayecto, pero sumamente emocionante y espectacular, que propuso Miguel de la Cal González, miembro directivo del club “Peña Trevinca Barco”, estando al frente de un grupo formado por 15 barranquistas, su presidente Pablo Aller Estévez. Fue realizada el día 18/06/16 con el asesoramiento y participación de la empresa “Aventura Xtrema” (Vilamartín de Valdeorras) de actividades deportivas al aire libre cuyos dirigentes y monitores especialistas: Iván Valle Martínez y Jesús Del Pont Lorenzo nos dirigieron con suma prudencia y maestría. Día que amaneció con el cielo cubierto pero que a lo largo de la jornada luciría el sol teniendo una temperatura agradable.

Dichos monitores especialistas (con profundo conocimiento en la materia) lograron que nos sintiésemos “arropados y protegidos” con la sensación de estar seguros quitándonos el miedo que llevábamos en el cuerpo, la gran mayoría, aunque siempre con mucho respeto a este abrupto arroyo Candís que se encuentra entre los términos municipales de Sobradelo y O Barco de Valdeorras; donde dicho arroyo (desconocido para mucha gente, entre los que me encuentro) nos ha dejado “alucinados” por la sublime belleza de sus cascadas, pozas, toboganes y rápidos de agua en estado casi virgen, en un descenso con eminente riesgo físico por la que la califico como en Wikiloc “sólo expertos”si no se llevan guías especialista en barranquismo.

Nota: para poder realizar este pequeño reportaje fotográfico, parte de las instantáneas fueron cedidas gentilmente por el monitor Iván así como por nuestro compañero Julio Linares (Montaña-Pasion, en Wikiloc) ya que mi cámara primero se mojó y luego se inundó de agua en la cascada “Mendiño” dejando de funcionar, hecho que se puede observar en algunas fotografías con salpicaduras de agua pero las pongo de todos modos porque aunque no estén del todo bien (algo borrosas) se puede apreciar las características y belleza de la ruta. Gracias a Julio e Iván por la aportación de sus estupendas fotos.

Resumen de la ruta

• Comenzamos en un puente sobre el arroyo Candís donde hicimos un rápel o rapel (del francés rappel) “volao”, limpio, sin apoyos. Realizamos dos rápeles más en cascadas sobre roca. Rápel: técnica de progresión más común, consistente en descender una pared vertical ayudado de una cuerda y un descensor anclado al arnés del deportista.

• Caminamos tramos por el cauce del arroyo y en la finalización de la ruta por sendero. Caminar: Se recomienda caminar fuera del curso de agua. En primer lugar para evitar un excesivo desgaste físico y en segundo lugar para proteger la fauna y flora existente en el curso de agua.

• Saltamos a pozas o badinas profundas desde varios metros de altura. Saltos: en las zonas que lo permiten las condiciones del cauce. Salvar el desnivel en el cauce o resalte mediante un salto a una poza con agua. Como norma general el primer miembro del grupo no debe saltar sino descender el desnivel rapelando para comprobar que no existen obstáculos que puedan causar lesiones a los miembros del grupo que quieran salvar la dificultad mediante un salto.

• Nadamos después de saltar a las pozas más profundas y amplias. Natación: en las zonas en las que exista un mínimo de profundidad de agua para nadar en lugar de caminar.

• Nos deslizamos en el agua por resbaladizos toboganes en rápidos trepidantes. Tobogán: descenso en libre, sin el uso de cuerda, por una rampa de piedra pulida por el agua hasta alcanzar una badina con agua. Es recomendable realizar el tobogán completamente tumbado para evitar lesiones.

• Hicimos pequeñas trepadas y destrepes sobre grandes rocas. Trepar o escalar: a pesar de que en el descenso de barrancos lo más común es descender, en ocasiones es necesario realizar pequeñas trepadas para continuar con el avance o para acceder a zonas desde las que continuar el descenso. Destrepar: descenso de zonas más o menos escarpadas, empleando pies y manos, no llegando a ser totalmente verticales o resaltos de pequeña envergadura en los que no es necesario el uso de cuerda y no es posible saltar.

• Finalmente, caminamos por sendero al borde del arroyo hasta salir a la carretera N-536 donde finalizó la ruta de barranquismo. Nota: las definiciones fueron extraídas de Wikipedia.

Comenzamos en las instalaciones de “Aventura Xtrema” situadas en la carretera N-120 en el kilómetro 461 en Vilamartín de Valdeorras, donde nos colocamos los trajes de neopreno que nos proporcionaron Iván y Jesús (Chechu) y donde hicimos algunas fotos para seguidamente partir en coches (los monitores llevaron una furgoneta con gente y el material necesario) con dirección Sobradelo de Valdeorras por la carretera N-536. Una vez rebasados los pueblos de Viloira y Coedo, tomamos una carretera comarcal a la derecha entre los kilómetros 43 y 42 que sube al pueblo de Domiz y Raxoá y llegados a un cruce tenemos un puente con barandillas de tubo metálicas de color amarillo, bajo el mismo discurre el “regueiro” (arroyo) de Candís, deteniendo y aparcando los coches justo antes de cruzarlo.

Nos bajamos de los coches y al lado del puente, Iván y Jesús nos facilitaron los cascos y arneses con descensor tipo “ocho” y mosquetón con autoseguro anclado a los mismos que nos colocamos en la cintura. Después de unas explicaciones y recomendaciones por parte de ambos, nos situamos en el puente y después de atar una cuerda o cordino de material poliamida a la barandilla del puente comienza el descenso o rápel “volado” (sin apoyos) el monitor “Chechu” al que le seguiría Miguel de la Cal (el primer valiente del grupo) seguido del resto, incluido Iván que sería el último en descender.

Una vez reunidos, todos comenzamos a caminar arroyo abajo, con poco caudal de momento, entre grandes piedras donde costaba mucho avanzar y mantener el equilibrio teniendo que caminar muy despacio para no sufrir alguna lesión. Lo cruzamos en varias ocasione y, luego, caminamos a su vera, cuando fue posible. Enseguida llegaríamos a una zona con mayor pendiente donde el Candís formaba unos rápidos de agua con toboganes por los que nos deslizábamos recostados sobre la espalda por sus grandes rocas lisas debido al agua y cubiertas de líquenes que nos ayudaban al deslizamiento para finalmente sumergirnos en una badina o poza.

Continuamos arroyo abajo que se va estrechando y encajonando entre grandes paredes rocosas llegando a una zona preciosa con arboleda, cascada y poza que salvamos por su derecha haciendo un destrepe muy vertical y peligroso, ya que la roca estaba mojada, en el que fuimos ayudados por los monitores a descender situándonos en otra roca al borde de la cascada y poza maravillosas para uno a uno lanzarnos a ella de pie sobre una altura de unos 3 metros donde Iván nos daba un empujoncito para ganar amplitud de salto (para no pegar en la roca). De este modo, nos sumergíamos totalmente en la poza estando rodeada de sólidas y enormes moles pulidas por el agua y tras nadar unos metros nos situábamos en la cima de otra gran roca que emergía del agua esperando al último/a en saltar. Terminamos de saltar todos/as y una vez reunidos en dicha roca, hicimos la foto del grupo de rigor así como del precioso entorno mientras esperamos a los monitores especialistas para que nos guiasen una vez más.

Caminamos dentro y fuera del agua (cuando era posible, ya que las paredes son muy verticales) llegando a una zona arbolada del arroyo a unos 12 - 15 metros sobre el mismo, donde los monitores se detuvieron para atar una cuerda o cordino de poliamida a la base de un roble donde haríamos el segundo rápel en pared sobre un lateral de otra bella cascada. Mientras “Chechu” quedaba con nosotros, Iván descendió hasta una roca por encima de la poza que formaba la cascada para esperarnos en el descenso del rápel, que uno a uno, íbamos realizando ya con cierta soltura. Cuando llegábamos hasta Iván nos lanzaba con un “empujoncito” desde unos 5-6 metros de altura a la profunda y preciosa poza de aguas transparentes de color esmeralda (cada uno caía como Dios quería, pero afortunadamente nadie se hizo daño) para salir nadando hacia la orilla y esperar al resto de compañeros. A veces teníamos algo de frio al estar cierto tiempo parados, al ser un grupo numeroso, y además el traje de neopreno no lo teníamos totalmente cerrado en el cuello (por propia voluntad, error de novatos) por donde entraba el agua y el sol que no quería aparecer en el barranco no nos ayudaba.

Una vez reunido todo el grupo, reanudamos la marcha caminando un tramo por la orilla del arroyo entre grandes peñascos por lo que la progresión era muy lenta (como se puede ver en los datos del GPS, estuvimos tres veces más pardos que caminando, algo atípico en una marcha, pero normal en tales circunstancias). A nuestro paso, apareció una gran roca que tuvimos que trepar situándonos en su cumbre y desde la que realizamos los consabidos saltos (cada vez con mayor pericia) sobre otra poza de la que salimos nadando y luego andando para llegar a unos toboganes o rápidos de agua formados por una gran roca negra muy pulida por el agua, por la que por sus extremos corría el agua veloz deslizándonos de costado –debido a su estrechez– por su parte derecha, por su menor caudal de agua, y cayendo de pie a su badina cubriéndonos hasta la cintura y saliendo caminando de la misma.

Nueva andadura por este maravilloso Candís entre grandes piedras que sorteábamos con sumo cuidado contando, además, con una notable corriente de agua por lo que nos costaba mantenernos en pie. Al cabo de un tiempo, llegamos a la parte superior de la sorprendente y extraordinaria cascada de “Mendiño” de agua tan blanca como la pura nieve donde hicimos el tercer y último rápel sobre roca en cascada (por un lateral, ya que por ella era arriesgado para nosotros por su gran velocidad y cantidad de agua) estando situada en la zona más abrupta de todo el recorrido, con enormes rocas horadadas por las crecidas del Candís en época invernal, siendo esta la zona a salvar de mayor dificultad y más peligrosa de toda la ruta.

Como en los dos anteriores rápeles, el monitor Jesús se quedó en la parte superior para amarrar el cordino e Iván descendió hasta una roca sumamente resbaladiza donde nos esperaba para retenernos y no caer al vacío. Descendimos, uno a uno, por un lateral de esta fabulosa cascada de “Mendiño” hasta llegar a Iván que nos sujetaba con sus manos y nos indicaba que nos refugiásemos en una pequeña gruta que había al lado, donde cabíamos 3 barranquistas a lo sumo 4 muy apretados, para, una vez completado el cupo, lanzarnos (uno a uno) a la profunda poza que formaba la vertical y larga cascada, saliendo de la misma nadando.

Caminamos, nuevamente, a lo largo del arroyo para seguir con un discurrir más llano y suave donde nos detuvimos para hacer otra nueva foto del grupo como recuerdo de la “hazaña” conseguida. Una vez plasmadas las instantáneas, reanudamos la marcha arroyo abajo donde el caudal cada vez se va estrechando más, al mismo tiempo que van desapareciendo las enormes rocas laterales dejándonos ver a derecha e izquierda algo de la arboleda.

Seguidamente, dejaríamos el cauce del arroyo para caminar por sendero, en un principio por su parte izquierda para más tarde cruzarlo y terminar caminando por su parte derecha, pasando por el lateral de una nave comercial. Seguidamente, salimos al amplio arcén de la nave en la carretera N-536, al lado de un pequeño puente y próximo al kilómetro 43, estando en frente el taller Euromaster.

A este lugar llegó un compañero de nuestros monitores con bocadillos de chorizo y botellitas de agua dándonos uno de cada a todos. Una vez comido el bocadillo, nos subimos a los coches y emprendimos el regreso a las instalaciones de “Aventura Xtrema” donde nos despojamos de los trajes de neopreno y pudimos ducharnos y cambiarnos de ropa y calzado dando por finalizada esta gran “aventura” por el arroyo Candís.

Corta, cortísima ruta atípica pero espectacular y llena de fuertes emociones como pocas por este bello arroyo Candís “agazapado y escondido” como pocos, temiendo ser descubierto, por fortuna para él por poquísima gente, ya que él mismo sabe muy bien “protegerse” de masificaciones por su gran dificultad por lo que, como dije al principio, apta para “sólo expertos” (termino que usa Wikiloc) o inexpertos como casi todos nosotros, pero guiados por guías profesionales especializados en la materia de barranquismo entre otros deportes de aventura.

Solo me resta desearos mucha suerte si emprendéis esta magnífica ruta que recorreréis con prudencia y tiento por este “¡¡Buen camino!!” que os allanará y guiará el seguimiento y descenso del fabuloso arroyo Candís.

Me despido hasta encontrarnos de nuevo en otra “aventura” que espero sea ponto.

Cordiales saludos.


Localización:

Mapa Topográfico Nacional de España: O BARCO DE VALDEORRAS nº 190 – IV. Escala 1:25.000

Datos GPS:

General
Nombre Archivo Track: BARRANQUISMO: ARROYO DE CANDÍS (RÁPEL – SALTOS TOBOGANES - RÁPIDOS - CASCADAS Y DESCENSO) 18/06/16.

Nombre de la salida: EL PUENTE: TOMAR EL DESVÍO A LA DERECHA EN LA CARRETERA N-536 EN EL KM 43.7 APROX. (LLEGANDO DESDE O BARCO) HASTA LLEGAR AL PUENTE EN LA CARRETERA LOCAL QUE VA A DOMIZ Y RAXOÁ.

Comentarios del Track:

Fecha y Hora
Día 18-06-2016
Hora de salida 11:49:22
Hora de llegada: 16:27:46
Duración 04:38:24
Diferencia entre hora local y UTC: (no definida)-02:00:00
Tiempo parado 03:25:53
Tiempo en movimiento 01:12:31


Distancias
Distancia proyectada 2.44 km
Distancia con alturas 3.17 km (real 3.30 km)

Alturas
Track con alturas (3D): Sí
Altura Máxima 490 m
Altura Mínima: 175 m
Altura de la salida: 463 m
Altura de la llegada: 370 m
Ganancia desde la salida 25 m
Desnivel salida-llegada -93 m
Desnivel máximo 314 m
Ascen.acum. 627 m
Desc.acum. 762 m
Max. Velocidad Vertical: 428256 m/h
Min. Velocidad Vertical: -404910 m/h
Max Pendiente 66.8 %
Min Pendiente -99.8 %

Velocidades
Velocidad media 0.5 km/h
Velocidad máxima 6.6 km/h

Puntos de Track
Número de puntos 1070
Intervalo de grabación 15
de pizarra

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